7 ene. 2013

Django desencadenado - Django unchained



Sinopsis:

Dos años antes de estallar la Guerra Civil Americana (1861-1865), King Schultz (Christophe Waltz), un cazarrecompensas alemán que le sigue la pista a unos asesinos, le promete al esclavo de color Django (Jamie Foxx) dejarlo en libertad si le ayuda a atraparlos. Terminado con éxito el trabajo, Django prefiere seguir al lado del alemán y ayudarle a capturar a los delincuentes más buscados del Sur. Se convierte así en un experto cazador de recompensas, pero su único objetivo es rescatar a su esposa Broomhilda (Kerry Washington), a la que perdió por culpa del tráfico de esclavos. La búsqueda llevará a Django y a Schultz hasta Calvin Candie (Leonardo DiCaprio), el malvado propietario de la plantación "Candyland". La presencia de ambos en los alrededores de la propiedad, despierta las sospechas de Stephen (Samuel L. Jackson), el esclavo de confianza de Candie.

Crítica:

La leyenda de Django, un hombre libre

Brillante western al más puro estilo clásico. Tarantino consigue homenajear de forma perfecta el spaguetti western. "Django desencadenado" es una película que se asemeja mucho a "Malditos bastardos", un inicio absolutamente demoledor, un desarrollo notable y un tramo final sencillamente perfecto.

El niño malo de Hollywood vuelve a sus andadas con esta magnífica película, enormemente entretenida a pesar de su duración, de guión aparentemente sencillo aunque de alta calidad, con unas actuaciones principales sencillamente magistrales (perfecto Cristoph Waltz, para variar) y dirigida por la sádica y macabra mano de Tarantino, que proporciona intriga y dramatismo durante todo el transcurso del filme y consigue sacarte más de una sonrisa en el momento menos esperado con su ácido sentido del humor.

Al más puro estilo de Tarantino, no le falta violencia, sangrienta, abundante y excesiva, nada que no se esperaba de la oveja negra de Hollywood. Consigue que sus casi tres horas de metraje se pasen como si fueran apenas una hora y media.

Que se puede decir de esta nueva obra maestra de Quentin Tarantino, posee todos los elementos necesarios para ser disfrutada al cien por cien, sencillamente es una obra irrepetible en todos los sentidos, completamente única.

Con tan solo los títulos de crédito ya puedes ver que no te vas a llevar ninguna decepción, con ese magnífico inicio, ese cínico Cristoph Waltz te atrapa como un agujero negro y te emociona y te consigue hacer reír en solo un par de minutos.

No es que haya demasiados tiroteos, sin embargo cuando sale uno a la pantalla se presencia algo grandioso, violento y sangriento, emocionante, absolutamente maravilloso para la vista y los oídos.

Me cuesta creer que haya gente que diga que está perdiendo el ritmo, esa esencia Tarantiniana que desprendía en sus primeras películas, este es un director que sabe conservarse de forma espectacular, cuando hace algo lo hace a su manera (es decir, de forma brillante).

No dudes ni un segundo si vale la pena estar viendo una pantalla durante tres horas, ni siquiera lo pienses, si decides verla (como debe ser), estés seguro de que pasaras tres horas emocionantes y brillantes.

Sin duda resulta divertido como Tarantino caricaturiza los personajes hasta un extremo insospechado, hasta el extremo que todos tienen su gracia, hasta el más cabrón de todos, no sobra ningún personaje, no falta ningún personaje, todos aportan su toque ideal. Sencillamente no te la puedes perder.

Nota: 8

La pasión de Cristo - The passion of the Christ



Sinopsis:

Año 30 de nuestra era. En la provincia romana de Judea, un misterioso carpintero llamado Jesús de Nazareth comienza a anunciar la llegada del "reino de Dios" y se rodea de un grupo de humildes pescadores: los Apóstoles. Durante siglos, el pueblo judío había esperado la llegada del Mesías - personaje providencial que liberaría su sagrada patria e instauraría un nuevo orden basado en la justicia-. Las enseñanzas de Jesús atraen a una gran multitud de seguidores que lo reconocen como el Mesías. Alarmado por la situación, el Sanedrín, con la ayuda de Judas Iscariote, uno de los doce Apóstoles, arresta a Jesús. Acusado de traición a Roma, Cristo es entregado a Poncio Pilato, quien, para evitar un motín, lo condena a a morir en la cruz como un vulgar criminal.

Crítica:

Como Mel Gibson abusó de su increíble talento

Ayer finalmente pude ver la película, si la vi fue por dos razones: porque la calificaban como única y mística y por el morbo de su publicidad sobre lo violenta que llegaba a ser, siendo considerada por varios como una de las películas más violentas de la historia. Después de haberlo visto puedo afirmar lo siguiente:

Si eres cristiano creyente puede parecerte una obra superior a toda película hecha, o puede parecerte una auténtica aberración, eso mientras la veas con ojos de cristiano creyente.

Si eres judío puedes verla y calificarla tal y como es o dejarte llevar por el supuesto antisemitismo de la película y criticarla hasta quedarte sin aliento.

Si no eres ninguna de las dos cosas puede gustarte o no, que te deje maravillado o que te parezca un bodrio, al igual que puedes encontrarla interesante, entretenida o cualquier otro adjetivo.

Mi caso, como ateo, es que me ha parecido una historia magníficamente filmada por una firme mano de Mel Gibson, como demostró con "Braveheart" o en "Apocalypto", pero también ha demostrado que, al igual que en "Apocalypto", se ha dejado llevar por su enorme pretensión de ser un director polémico y alabado allá donde vaya, ese afán pudo con él.

Su primera película, "El hombre sin rostro" (la cual no he visto) parece una película sencilla, por lo que he oído, no muy buena, aunque sin demasiada pretensión y con buen corazón.

Su segunda película, "Braveheart" ya mostró un immenso afán de epicismo, que junto con una buena dosis de violencia, formaran una película dura, aunque al fin y al cabo, "por una buena causa", es decir, con la excusa de mostrar de forma realista el afán de independencia escocés respecto a Inglaterra, esa fue una gran película.

Luego se pasó casi diez años con los humos subiéndosele a la cabeza poco a poco hasta explotar y ponerse a dirigir una película sobre las últimas horas de Jesucristo, pero esta vez de forma totalmente descarnada, con la intención de mostrar lo que nadie se ha atrevido a mostrar, a Jesucristo sufriendo de una forma brutal e innecesaria, llevado por su muy profunda creencia religiosa (es un declarado homófobo, y muchos le consideran antisemita). Aquí cruzó la línea. Volvió a demostrar un buen pulso y una mano firme a la hora de dirigir, mostrando auténtico talento, sin embargo lo hizo creyéndose un dios, y por lo tanto, con la máxima pretenciosidad posible, creyéndose con la capacidad de embellecer todo aquello que toca, incluyendo la más sádica de las violencias. Lo que consiguió de esto fue dinero, mucho dinero, y reputación, una reputación como polémico, aunque por una parte denostado, por otra parte alabado como el dios que el se creía.

Con la cuarta película, "Apocalypto" solo quedó una pequeña parte de él, el pulso para dirigir, aunque con el mismo afán de ser gratuito (o polémico) y de embellecer todo pasaje de forma descarada, esa tampoco consiguió encandilarme en absoluto, aunque si consiguió encandilar a los críticos, calificandolo como un magnífico director, al igual que polémico, con lo que Gibson quedó satisfecho, al menos de momento.

No es recomendable ver esta película, a no ser que estés completamente dispuesto.

Nota: 4,25