3 may. 2014

Aprendiz de gigoló - Fading gigolo





Sinopsis:

Dos amigos judíos de edad avanzada (Allen y Turturro) se encuentran ante una desesperada situación financiera. Deciden entonces probar suerte con el negocio de la prostitución masculina, uno como gigoló y el otro como "representante". Pero el asunto no será bien visto en la comunidad judía en la que viven.

Crítica:

Woody Turturro

Suelo escribir críticas bastante largas, pero en este caso seré más breve y conciso, como la película.
Interesante aunque desaprovechada película de mano del gran actor (y no tan gran director) John Turturro, un Turturro que más bien parece un segundo Woody Allen que va un eslabón por debajo del Allen original.

Quiero empezar destacando que la película resulta amena y entretenida en general, incluso divertida en un par de ocasiones, sin llegar a ser hilarante ni alocada, siempre conteniendose. Como bien dicen por ahí la película tiene su lado de comedia ligera (presente sobretodo en la primera parte de la película) y el drama romántico (presente principalmente en la segunda parte de la película). También como bien dicen por ahí en la segunda parte la película baja un poco el nivel, básicamente porque la parte romántica no está tan bien llevada como se podría haber hecho y termina siento típica y demasiada vista, demasiado melosa y poco trabajada.

Por otra parte, la primera parte de la película resulta agradable, es disfrutable, sin ser muy buena pero se disfruta. En cierto modo es como una película de Woody Allen en estado de poca gracia. Tampoco hay ningún elemento destacable. Dirección correcta, guión correcto, actuaciones correctas... Nada muy destacable (bueno, la presencia de Sofía Vergara es sin duda destacable, pero no por una gran actuación).

Desde el primer segundo de la película Woody Allen está presente en la sala, o almenos una parte de él, basta con ver los créditos iniciales tan minimalistas característicos de Allen, seguidos por una canción de Jazz. En ese momento sonríes y te das cuenta de lo que vas a ver. No vas a ver una buena película de Woody Allen, vas a ver lo que sería una irregular película de Woody Allen, porque al fin y al cabo, ni siquiera es de Woody Allen, ahí está el problema, que al intentar imitar a Allen, Turturro es plenamente conciente de que no alcanzará su nivel, pero sin embargo lo hizo de todas formas.

Características tan propias de Allen como la constante música de Jazz, su propio personaje (que viene a ser siempre el mismo en varias situaciones dependiendo de la película), esos diálogos absurdos pero interesantes a su manera(aunque menos afilados de los que suelen ser), están presentes en esta película. De ahí que haya gente que sugiera que Allen ha hecho algo más que actuar y dar un par de consejos, sinó que ha colaborado seriamente en el guión y la dirección, que bien podría ser, porque sin duda lo parece. Vamos, que en el transcurso de la película anda flotando una omnipresente sensación de estar viendo una película de Woody Allen de no muy alto nivel.

Para ser sincero, esperaba algo más de Turturro, no he visto sus otras películas, pero tenía unas buenas expectativas, pero me he encontrado con una película que se autocontiene y no se deja llevar, no se arriesga, siendo así una película que, a pesar de no ser mala para nada, tampoco puede ser demasiado buena, y eso no me ha gustado, no viniendo de un actor al que respeto tanto como Turturro. En definitiva, entretenida, sencilla, sin pretensiones, vale la pena verla una tarde de aburrimiento pero nada más.

Nota: 5,75

12 ene. 2014

El lobo de Wall Street - The wolf of Wall Street



Sinopsis:

Un corredor de bolsa de Nueva York se niega a cooperar en un caso importante de fraude de valores, en el que están implicados Wall Street, las grandes corporaciones bancarias y la mafia. Basada en la autobiografía de Jordan Belfort. 

Crítica:


Scorsese es un jodido lobo. Muy pocas veces en mi vida había disfrutado una película como he disfrutado esta. Hay que mentalizarse antes de ver esta película. Personalmente, cuando vi el trailer me vinieron unas ganas increíbles de ver la película, sabía que tenía que verla. Lo que no me esperaba, era que lo que salía en el tráiler ni siquiera era tan alocado como es la película. En el tráiler ves juergas en la oficina, puntería con enanos, sexo, drogas, dinero sucio, cinismo y humor negro. La película no es eso, la película es muchas juergas en la oficina, mucho sexo, muchas drogas, mucho dinero sucio, mucho cinismo y muchísimo humor negro.

Tampoco me malinterpreteis, no toda la película es un auténtico desfase. Digamos que de las tres horas que dura, una hora y media es puro desfase, una hora es humor negro y cinismo y media hora es profundidad dramática (que, aunque al principio no resulta fácil de tomar en serio, es increíble como consigue emocionarte, Scorsese es un verdadero genio). Este es el resultado que hubiera salido si Martin Scorsese hubiera dirigido "Project X". Como entretenimiento es pura dinamita, sus tres horas se convierten en 20 minutos, unos 20 minutos que quieres repetir justo al terminarlos. Es una película con la que es imposible dormirse.

Bueno, ahora creo que ya es hora de hablar sobre la película como tal, no como entretenimiento. En realidad, con decir que es una película de Scorsese ya basta para mucha gente, sin embargo voy a concretar (porque realmente vale la pena hacerlo).

La dirección de Scorsese es sorprendente, es muy moderna, muy ágil y con un tono de epicismo de coña absolutamente hilarante. Si crees que algo ya no podría ser más cínico de lo que es solo mediante un diálogo, Scorsese consigue que ese diálogo se vuelva todavía más cínico y obsceno mediante las imágenes.

Sin duda una mención especial se la merece Leonardo DiCaprio, uno de los más grandes actores vivos que hay. No se puede poner en duda que su actuación como Jordan Belfort "Wolfie" es de Oscar. Desde el segundo en que aparece por primera vez, te olvidas de que ha sido muchos otros personajes en muchas otras películas: acabas de conocerlo. Acabas de conocer a Jordan Belfort, una persona que de entrada es humilde, ambiciosa y dispuesta, pero con principios. A los 10 minutos esa persona ha desaparecido, saluda al lobo de Wall Street, una persona que no te arrepentirás de conocer. El lobo de Wall Street ya no es humilde sino altivo (que rebosa soberbia en cada gesto), ya no es ambicioso sino extremadamente avaricioso, ya no es dispuesto, porque no le hace falta, sabe que puede tener todo lo que quiera sin esfuerzo alguno. Para resumir digámos que es un cabrón sin escrúpulos, drogadicto, sexoadicto, ególatra y bueno, un hijo de puta capaz de todo a la que solamente le importa una cosa: el dinero. No quiere el dinero porque así le puede comprar cosas a su mujer ni para comprarse un Porsche, quiere el dinero porque puede tenerlo y al poder tenerlo puede ser poderoso. Y por lo tanto, al tenerlo, es poderoso. ¿Qué significa ser poderoso? Que puedes hacer lo que te dé la gana cuando te dé la gana, al menos hasta que la líes tanto que te metan en la cárcel. A pesar de que sabes que es un ser humano absolutamente horrible, te encanta, quieres ser él.

Todos los personajes te encantan, los compañeros del lobo (Jonah Hill se sale, me encanta este tío) y cualquier personaje en el mundo de las finanzas. En el Wall Street de esta película son todos unos cabrones sin corazón, pero todos son unos personajes inolvidables.

El guión es magnífico. No solamente la historia en sí (que a pesar de estar muy camuflada por los fiestones, las drogas y el sexo, está muy bien narrada), sino los diálogos. Cada diálogo de esta película es digno de ser enmarcado en un marco de veinte mil pavos. Cada diálogo desprende un cinismo extremo, esos diálogos que rebosan humor negro, ese humor negro que ha conseguido que me pase la mitad de la película riendo. A veces absurdos, a veces cabrones, incluso a veces dramáticos (sí, hay dramatismo en esta película), pero siempre magistrales.

En definitiva, una película que no puedes perderte por nada del mundo y por la que sin duda vale la pena pagar (y por la que yo pagaré lo que haga falta para tenerla en DVD justo cuando la saquen).

PD: Muy atentos a la escena de Popeye y la cocaína, de las escenas con las que más me he reído en toda mi vida.

Nota: 9,25